Venecia Ópera y Conciertos

Gran Teatro La Fenice


I, € 268
II, € 244
IV, € 183



Turandot, Ópera de G. Puccini

Turandot, Ópera de G. Puccini

Turandot es una típica ópera pucciniana: cuenta con una protagonista controvertida cuyas emociones conflictivas y comportamiento extremo impulsan la trama, y está llena de melodías memorables e inspiradas. Falleciendo en Bruselas el 29 de noviembre de 1924, a causa de ciertas complicaciones tras una operación de garganta, el maestro no pudo terminar esta su última ópera. A pesar de su cada vez más delicado estado de salud, Puccini utilizó todas sus energías para crear una partitura operística verdaderamente conmovedora, como seguramente se dará cuenta el público del Gran Teatro La Fenice de Venecia.

Puccini encontró la inspiración para Turandot en la interpretación teatral de 1762 de Carlo Gozzi de una leyenda de Asia Central sobre una cruel princesa del mismo nombre. Giuseppe Adami y Renato Simoni escribieron el libreto italiano y trasladaron la historia aún más hacia el este, para situarla en China. Puccini creó una partitura impresionista y atmosférica que todavía hoy en día transporta a su audiencia y le hace sumergirse en esta legendaria historia de amor.

La cruel princesa Turandot atormenta a sus pretendientes con acertijos y ejecuta a todos aquellos que se equivoquen en su respuesta. El Príncipe Calaf, que se ha enamorado a primera vista de ella, se lanza al reto y resuelve los tres enigmas. Cuando Turandot se niega a cumplir su parte del trato, el príncipe le propone a su vez un acertijo: si ella adivina su nombre verdadero antes del amanecer, podrá ejecutarle como a todos los demás. Esta propuesta logra finalmente ablandar el corazón de Turandot, quien declara que el nombre de su pretendiente es Amor, dando a la ópera un final feliz.

Puccini escribió la partitura de Turandot tan minuciosamente que cada solo revela las motivaciones de su personaje, definiendo sus rasgos característicos y su verdadera naturaleza. Es el caso de la contundente In questa reggia de Turandot, de la dulce y calmada Signore, ascolta de la joven eslava Liù, o del sublime Nessun dorma del Príncipe Calaf, verdadero himno a la vida que es, además, una de las mejores composiciones de Puccini y, fácilmente, el aria de tenor más reconocible de todos los tiempos.

Al morir Puccini, Franco Alfano se encargó de completar Turandot basándose en los bocetos del maestro. El estreno, con la sala a rebosar, tuvo lugar el 25 de abril de 1926 en el Teatro alla Scala de Milán, bajo la batuta de Arturo Toscanini quien rindió homenaje al maestro poniendo fin a la representación en el punto exacto del tercer acto donde Puccini lo había dejado. Incluso en su forma truncada, Turandot fue un éxito inmediato y sigue siendo, merecidamente, una de las obras operísticas más populares de la historia. Este maravilloso regalo de despedida de Puccini cobra vida una vez más en el escenario del Gran Teatro La Fenice en Venecia.




image Gran Teatro La Fenice / Fondazione Teatro La Fenice, Michele Crosera