Venecia Ópera y Conciertos

Gran Teatro La Fenice


Platea B, € 262
Platea A, € 206
Palco laterale-parapetto Ordine 1, € 143
Palco laterale-parapetto Ordine 3, € 125
Galleria, € 112



El barbero de Sevilla, Ópera de G. Rossini

El barbero de Sevilla, Ópera de G. Rossini

Las aventuras del barbero Fígaro, popularizadas originalmente en la trilogía teatral de 1775 del dramaturgo francés Pierre-Augustin Caron de Beaumarchais, han sido tratadas musicalmente hablando por varios compositores de talla mundial. Sin embargo, la adaptación lírica de la primera obra, El barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini es la que ha sobrevivido al paso del tiempo de manera más impresionante. Sus melodías ágiles y su humor tan divertido asombrarán al público esta temporada en el Gran Teatro La Fenice de Venecia.

Cuando Rossini comenzó a componer El barbero de Sevilla en 1815, basándose en un libreto en italiano de Cesare Sterbini, era bien consciente del bagaje musical de Figaro. Mozart había transformado la segunda obra de Beaumarchais en un éxito impresionante con Las bodas de Figaro en 1786. Para volver la situación aun más delicada, el italiano Giovanni Paisiello había adaptado por su parte la primera pieza creando su propio Il barbiere di Siviglia en 1782.

Por deferencia hacia su compatriota, Rossini pidió permiso al viejo compositor antes de proceder con su proyecto. Incluso tituló su obra Almaviva, ossia L'inutile precauzione (Almaviva, o la precaución inútil) para evitar un choque directo, pero fue en vano. En el estreno en el Teatro Argentina de Roma el 20 de febrero de 1816, una multitud de partidarios de Paisiello abuchearon durante toda la representación.

La falta de preparación del elenco y los problemas técnicos no hicieron más que añadir a esta desastrosa primera representación. Sin embargo, la siguiente se desarrolló de maravilla, libre de perturbadores o anomalías escénicas, y pronto la ópera de Rossini se convirtió en la única que el mundo reconoce como El barbero de Sevilla.

La ópera trata sobre las aventuras de dos amantes, el Conde Almaviva y Rosina, que atraviesan una crisis cuando el Doctor Bartolo trama casarse con la joven. El ingenioso barbero Figaro, que frecuenta la casa de Bartolo, viene en su ayuda y emplea toda su astucia y engaño para frustrar los planes del doctor y ayudar a que la joven pareja vuelva a estar junta. La hilaridad está presente en cada escena.

El barbero de Sevilla de Rossini ha superado realmente la prueba del tiempo gracias a la fantástica partitura del compositor. Conocido por su eficiente método de trabajo, se cuenta que éste habría terminado de escribir la ópera en menos de tres semanas. Cabe señalar que, como es sabido, la obertura proviene de obras anteriores de Rossini, más concretamente de Aureliano in Palmira y Elisabetta, regina d'Inghilterra.

Probablemente el aria más famosa de esta ópera sea la que marca la entrada del travieso barbero Figaro: Largo al factotum con sus numerosas llamadas “¡Fígaro! ¡Figaro! Figaro!” que establece el tono de esta obra maestra de la comedia lírica. Las melodías memorables, el humor y la gran energía de esta obra reinan hasta el final feliz.




image El barbero de Sevilla, Gran Teatro La Fenice / Fondazione Teatro La Fenice, Michele Crosera