Venecia Ópera y Conciertos

Gran Teatro La Fenice


I, € 268
II, € 244
IV, € 183



Aida, Ópera de G. Verdi

Aida, Ópera de G. Verdi

Antes incluso de su estreno en la Ópera del Jedive del Cairo el 24 de diciembre de 1871, Aida tenía ya tenía algo de legendaria. Giuseppe Verdi la había estado componiendo minuciosamente durante dos años, trabajando en estrecha colaboración con su libretista Antonio Ghislanzoni para dejar que la música tomase el rol de narrador de esta historia intrincada y apasionante. Cuando se acercaba el estreno, la guerra franco-prusiana había bloqueado los trajes y decorados en París durante 11 meses, conllevando un retraso que Verdi aprovechó para hacer unos cambios en la partitura. Aida llega ahora al Gran Teatro La Fenice de Venecia en su gloriosa forma final.

La trama de Aida gira en torno a un triángulo amoroso. Radamés, capitán de la guardia egipcia, ve su lealtad puesta a prueba cuando su amor por Aida, la princesa etíope secuestrada y convertida en esclava, comienza a chocar con su fidelidad al rey de Egipto. El triángulo amoroso se completa con Amneris, la hija del rey, que sufre de amor no correspondido por Radamés. Los tres protagonistas tejen una narrativa conmovedora y emocionante que la partitura inspirada y dramática de Verdi enfatiza espléndidamente.

Mientras componía Aida, Giuseppe Verdi estaba decidido a romper lo más posible con las convenciones operísticas. Gracias a su empeño por hacer de la música el principal narrador, Verdi creó una ópera que destaca por su emotividad directa y cruda, y por los numerosos momentos en los que los personajes se revelan ante el público a través de las melodías en lugar de con las palabras.

Así, el capitán endurecido Radamés hace su entrada con un aria profundamente romántica y tierna, en la que elogia su amor por Aida. Gracias a su ternura y su tecnicismo, es una de las entradas en escena de tenor más difíciles de la historia operística, lo que la hace aún más hermosa. Amneris, la mezzosoprano, brilla también con intensidad notable, y su desgarrador y agresivo dúo con Radamés es cosa de magia operística.

Aida, el personaje que da título a esta gran obra, es el papel soñado por todas las sopranos. Alternando entre fuerza y vulnerabilidad, pasajes cantados a plena voz y otros cercanos al suspiro, las arias y duetos de la princesa etíope muestran la paleta vocal y emocional completa de una cantante en una fantástica ilustración del talento de Verdi para la creación de personajes y la melodía. La musicalidad y la fuerza de Aida han hecho que desde hace tiempo esta obra se sitúe en lo más alto del catálogo operístico. Su poder y su intensidad reinarán esta temporada sobre el escenario del Gran Teatro La Fenice en Venecia.




image Gran Teatro La Fenice / Fondazione Teatro La Fenice, Michele Crosera