Venecia Ópera y Conciertos




    Otello, Ópera de G. Verdi

    Otello, Ópera de G. Verdi

    A finales de los años 1870, sólo el amor de Giuseppe Verdi por Shakespeare podía sacarlo de su retiro informal. Su editor Giulio Ricordi lo sabía muy bien cuando se acercó al maestro para proponerle llevar el Othello del Bardo al escenario de La Scala de Milán. El fruto del trabajo de Verdi, la formidable y cautivadora ópera Otello (Otelo), se interpreta sobre el escenario del Gran Teatro La Fenice de Venecia esta temporada.

    La trágica historia del celoso moro Otelo que termina asesinando a su inocente esposa Desdémona debido a las maquinaciones maquiavélicas de Yago, fue un desafío para Verdi. Aunque ya había alcanzado su apogeo creativo con Aida (1871), su gran éxito de prejubilación, habiendo dominado desde mucho antes las técnicas musicales y dramáticas de la ópera, el maestro a menudo dudaba sobre su capacidad para transformar la maravillosa obra original de Shakespeare en una ópera digna de ella.

    Aún así, gracias a las palabras tranquilizadoras de Ricordi y al trabajo de equipo entregado del compositor y el libretista Arrigo Boito, Verdi completó Otello en 1886. Este largo proceso creativo definitivamente valió la pena. Hasta el día de hoy, Otello destaca por su orquestación y obra coral compleja, apremiante y evocadora que atrapa la atención del oyente desde la primera nota. Otelo, el personaje del título, sobresale por ser el papel para tenor dramático más oscuro y triste de Verdi. Sigue siendo uno de los mejores ejemplos de caracterización musical en el amplio catálogo del compositor.

    Yago, el manipulador, es una presencia constante que mantiene el suspenso de la ópera y hace avanzar la intriga. Si bien carece de solos extensos, este rol es una oportunidad fantástica para todo barítono para brillar sobre el escenario. Desdémona, la víctima de los celos injustificados de Otelo, es por su parte musicalmente modesta al ser dramáticamente dócil e inocente – otro ejemplo de la maestría de Verdi para construir el carácter de los personajes a través de la música.

    Otello cuenta también con uno de los pocos usos de Verdi de un leitmotiv casi wagneriano: el motivo del beso que une la ópera de principio a fin y simboliza el amor, la traición, el arrepentimiento y la muerte en cada uno de los giros de la acción.

    La ópera fue estrenada el 5 de febrero de 1887 en el Teatro alla Scala de Milán. La reacción del público y la crítica fue abrumadoramente positiva, y estableció a Otello como uno de los puntos fuertes de la carrera de Verdi. Esta obra sería la penúltima gran producción del maestro y su última ópera dramática.




    image Gran Teatro La Fenice / Fondazione Teatro la Fenice / Michele Crossera